A través de un proyecto conjunto, ambas organizaciones trabajamos para que en Ecuador el acceso al agua potable deje de ser un privilegio y se convierta en una oportunidad de desarrollo. Gracias al trabajo mancomunado de esta fase, se han construido y rehabilitado hasta la fecha 23 sistemas de agua potable en 37 comunidades rurales de: Carchi, Cotopaxi, Azuay y Morona Santiago, beneficiando a más de 11.000 personas.
El proyecto ha mejorado el acceso a agua potable en calidad y cantidad, fortaleciendo al mismo tiempo la gestión comunitaria del agua mediante la capacitación a las Juntas Administradoras de Agua Potable (JAAP), la protección de fuentes hídricas y la prevención de enfermedades relacionadas al consumo de agua contaminada.
Esta primera fase es el comienzo de una alianza que seguirá transformando vidas a través del acceso a agua potable. En 2026, arrancará la segunda etapa que pretende beneficiar a 42 comunidades rurales más de Carchi, Cotopaxi, Imbabura, Azuay, Pichincha y Morona Santiago, contribuyendo así a la construcción de poblaciones sanas y con nuevas oportunidades.
Fiorella Mackiff, nuestra Directora País, menciona: “Pocas veces somos plenamente conscientes de lo que significa tener agua en casa, y de la profunda alegría y desarrollo que esto puede representar para poblaciones rurales como las que hoy se benefician de este proyecto. Aunque podamos implementar sistemas, y destinar grandes recursos, el impacto real y duradero en la vida de las personas es invaluable”.
Por su parte, José Luis Álvarez, Presidente de la iniciativa Sumar Juntos de Banco Pichincha menciona: “Este proyecto marca el primer gran hito de Sumar Juntos, nuestro primer trabajo con una ONG, con la que nos propusimos llevar agua a 10.000 personas y logramos llegar a 11.000 en 37 comunidades rurales, gracias al uso eficiente de los recursos. Quiero reconocer también el esfuerzo de quienes ejecutaron las obras en territorios difíciles, cargando tuberías en mulas y enfrentando condiciones duras. Lo más valioso es ver cómo las comunidades se han empoderado de estos sistemas y están comprometidas con su sostenibilidad”.

Voces de las comunidades impactadas por este proyecto:
Rosa Sharup, beneficiaria de esta iniciativa en Morona Santiago menciona: “Esperamos 70 años para tener agua potable, es un sueño cumplido abrir el grifo y tener agua en casa. ¡Gracias!”.
Juan Carlos Borja Delgado, beneficiario de esta iniciativa en Carchi menciona: “Hicimos mingas, y reforestamos las zonas que guardan el agua de nuestra comunidad. Nuestro compromiso es total, queremos cuidar esta obra que nos ha cambiado la vida”.
Fernanda Catota, beneficiaria de esta iniciativa en Cotopaxi menciona: “Antes era común ver a mujeres y niños caminar largas distancias para traer agua del río, cargando pomos pesados y enfrentando cada día enormes dificultades. Hoy esa realidad quedó atrás, el agua llega directamente a nuestros hogares y las familias podemos descansar y vivir con más dignidad. Mi gratitud profunda a Ayuda en Acción y Sumar Juntos por apoyar y trabajar junto a nuestra comunidad para transformar nuestras vidas”.

En Ecuador, 6 de cada 10 personas que viven en zonas rurales, y más del 36% de niñas y niños menores de 5 años consumen agua contaminada, afectando gravemente su salud, desarrollo y bienestar. Frente a esta realidad, con la iniciativa Sumar Juntos de Banco Pichincha impulsamos desde 2024, un sueño que tiene como objetivo cerrar esta brecha y transformar las vidas de miles de personas en las comunidades rurales del país.