Hoy más de 1.700 personas de las comunidades rurales de Cercaloma y Tiopamba, en la provincia de Azuay, cuentan con sistemas de agua potable renovados que garantizan un acceso seguro, continuo y sostenible al recurso hídrico.
La entrega de estas obras forma parte de una alianza con el programa Sumar Juntos de Banco Pichincha, que busca reducir las brechas de acceso al agua potable en comunidades vulnerables de las zonas rurales de Ecuador. Esta iniciativa también une esfuerzos e inversión tanto de los gobiernos locales como de las comunidades beneficiadas.
Los sistemas de agua de Cercaloma y Tiopamba se encontraban en malas condiciones, no contaban con la infraestructura necesaria para garantizar agua limpia y segura, poniendo en riesgo la salud de las familias rurales. En las zonas rurales de Ecuador, 6 de cada 10 personas consumen agua contaminada y este es uno de los factores clave en el desarrollo de la desnutrición crónica infantil.
En la comunidad de Cercaloma se benefician más de 850 personas de esta rehabilitación, mientras que en Tiopamba, se reemplazó una infraestructura con más de 30 años de funcionamiento que beneficia actualmente a más de 860 personas.
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Sistema de Agua de Cercaloma[/caption]
Estas rehabilitaciones implican mayor capacidad de captación y almacenamiento, renovación total de las redes de distribución y tratamiento, permitiendo así que las familias cuenten con agua continua y segura.
"No solo entregamos sistemas de agua potable, capacitamos a las comunidades a través de nuestra Escuela Nacional del Agua, para que administren, operen y mantengan este recurso de forma equitativa y sostenible con el medio ambiente. Una de nuestras metas desde hace 40 años en Ecuador es trabajar en red para lograr que el agua limpia y segura deje de ser un privilegio”, explica nuestra directora País, Fiorella Mackliff.
Por su parte, José Luis Álvarez, de Banco Pichincha, destacó que el acceso al agua es un motor para el desarrollo de las comunidades. "En Banco Pichincha entendemos que impulsar el desarrollo sostenible implica generar soluciones que mejoren la calidad de vida de las personas. A través de Sumar Juntos reafirmamos nuestro compromiso con las comunidades y organizaciones aliadas para ampliar el acceso a servicios esenciales, promoviendo bienestar y salud para miles de familias ecuatorianas".
El impacto de las obras también se refleja en la vida cotidiana de quienes ahora cuentan con agua potable en sus hogares.
"Antes teníamos preocupación porque el agua no siempre llegaba o no era de buena calidad, especialmente en invierno, esto provocaba que los niños se enfermen mucho. Hoy tenemos la tranquilidad de saber que nuestras familias cuentan con agua limpia todos los días. Este proyecto representa un cambio muy importante para nosotros, estamos muy agradecidos”, Blanca Sánchez, habitante de la comunidad de Tiopamba.

Este hito forma parte de una meta más grande: lograr que 42 comunidades rurales de las provincias de Carchi, Cotopaxi, Imbabura, Azuay, Pichincha y Morona Santiago cuenten con agua potable, con el objetivo de lograr mejores condiciones de vida para alrededor de 13.000 personas.
Esta es la misión de nuestra alianza, que ya ha dejado huella en Azuay, donde hemos construido y rehabilitado 8 sistemas de agua potable que beneficiaron a más de 5.200 personas de las comunidades de: San Alfonso, Sulupali Chico, Llimbi, Chalcalo y Puenteloma.
Además de las actuales inauguraciones en Cercaloma y Tiopamba, próximamente tenemos previsto entregar el sistema de agua potable JECO–Lacay, que beneficiará a aproximadamente 1.700 personas más en Azuay.