En Ecuador, la desnutrición crónica infantil (DCI) es una realidad heterogénea que se esconde en los matices de las estadísticas. A nivel nacional, el 20,1% de niñas y niños menores de dos años presenta desnutrición crónica infantil, cifra que se eleva al 27,7% en zonas rurales (INEC, ENSANUT).

En provincias como Chimborazo, la prevalencia supera el 30%, mientras que en Santa Elena afecta a más del 20% de niñas y niños menores de dos años, evidenciando profundas desigualdades territoriales. En las parroquias rurales y cantones alejados como Guano y Santa Elena, la crisis es aún más urgente.

Bajo esta premisa, en conjunto con la Unión Europea y otras organizaciones aliadas, ejecutamos el proyecto Territorios Libres de Desnutrición. Esta iniciativa es liderada por Iván Pulgar y es un proyecto  ambicioso por su presupuesto y alcance.

Un modelo de seis ejes

La desnutrición no se combate solo con alimentos, sino con un enfoque en sus causas estructurales. El eje central es el acceso al agua segura: Solo el 58% de hogares rurales cuenta con agua por red pública (INEC).

Sin agua potable regular y a costo justo, es imposible garantizar la salud de los niños. Junto a esto, el modelo contempla salud, nutrición, educomunicación y procesos de evaluación constante para revertir la curva de crecimiento en infantes de 0 a 2 años.



Fincas Modelo

Una de las estrategias importantes de este proyecto son las Fincas Modelo en Manglaralto (Santa Elena) y Guano (Chimborazo). Estos son lugares de capacitación práctica donde las familias aprenden a mejorar su producción de animales y vegetales con recursos que ya poseen.

En estas fincas, los productores ven alternativas reales, desde galpones de cuyes hasta biofábricas que utilizan materiales reciclados. Al demostrar que pueden separar animales por sexo o edad usando materiales locales como piedra o madera, el proyecto rompe la barrera del costo y prioriza a las familias para mejorar su economía y la alimentación de sus hijos.

Educación y alianzas

La lucha contra la DCI requiere de un esfuerzo colectivo. El proyecto se basa en la estrategia Global Gateway de la Unión Europea y cuenta con el apoyo del Banco Pichincha, además de una red de socios que incluye a la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo y los municipios locales.

La Escuela Nacional del Agua es uno de los hitos que destaca, ya que, a través de ella, formamos a las comunidades en la operación y mantenimiento de sus sistemas hídricos, garantizando un impacto que perdure.



Metas para un futuro cercano

Para el cierre de 2026, el proyecto tiene como meta la implementación de sistemas de agua en Guano y Santa Elena, la instalación de máquinas cloradoras y la puesta en marcha de estaciones meteorológicas para enfrentar el cambio climático.

La realidad de la niñez exige acciones concretas y presupuestos ejecutados. Con un equipo de más de 50 personas colaborando entre instituciones públicas y privadas, Territorios Libres de Desnutrición trabaja en el derecho de cada niño a crecer sano, generando oportunidades mediante el acceso a agua segura y una alimentación saludable.